REFLEXION DIARIA JULIO 12, 2005
Eres creyente, tienes fe; pero es quizá más importante que reflexiones sobre las exigencias de tu fe.
Si eres creyente, eres el hombre del sí a Dios.
La fe te exige vivir ese sí plenamente, con todas sus consecuencias, sean éstas personales, sean de orden comunitario.
Para decir que sí a Dios, tienes que dialogar con El, a fin de darle tu respuesta, ya que la fe es eso precisamente: la respuesta que el hombre da a Dios, a su Palabra, que nos es revelada.
Tu diálogo con Dios, tu oración personal es indispensable para tu vida de fe, si no oras, expones tu vida de fe, orar es para ti una necesidad vital, diaria lo mismo que la respiración.
Primera y maravillosa exigencia de tu fe: ser en toda tu vida, con el Pueblo de los creyentes y en la intimidad de tu conciencia, el interlocutor vivo de Dios vivo.
Los cinco minutos de Dios de Alfonso Milagro
Silvia Mónica del Rio
San Guillermo-Santa Fe-Argentina