Bienestar

En un costado, a gusto
la tarde se acomoda. Involuntarias
se dejan absorber las luces diurnas.
¡Bellos ojos del tiempo entrecerrados,
qué sencillo parece vigilarme,
qué justas las esperas cuando hay ganas!
Todo mortal merece un poco de quietud,
el premio fabuloso de que los pensamientos
encuentren su respaldo,
ganen peso.
Inercia deliciosa,
deposita en mis hombros esa mano,
confíame el susurro, no aceleres.
Sé que no durarás, pero los cambios
larvan su enhorabuena
en momentos casuales como éste.
Nada tiene de ingenuo el bienestar
si se aceptan sus frágiles conductas,
el vacío regalo que atesora.
Mientras tanto, de acuerdo en un rincón,
los lagartos al sol y yo esperamos
la bonanza del día transcurriendo.
Comentarios
rosa Escribió :
que es bonito lo que escribe y me gustaria que sigas escribiendo
Escrito en: Abril 15, 2008 04:46 AM