Crecimos a pesar nuestro
Crecimos a pesar nuestro
Con un papel de periódico, como lo hacía papá…
Construí mi barquito y lo eché a navegar
se me escapó de las manos y no lo pude alcanzar.
La correntada me lo lleva y me comienzo a ¡desesperar!
Fue creado para que en mansas aguas se pudiese deslizar
pero en mi inocencia creí, que en el mar sería igual.
Así mi niñez se me escapó un día sin poderla recuperar
y cuando abrí un día los ojos, ya no la tenía mas.
Crecemos a pesar nuestro, pues no queremos abandonar
El alma pura, sin mancha; y nos enfrentamos a una sociedad
que tiene los valores cambiados, que solo piensa en la maldad.
Que especula con el más noble, y se mofa de su bondad.
El rico avergüenza al pobre, con aires de superioridad
Para “aumentar sus graneros? lo explota al hacerlo trabajar.
Y el pobre baja la cabeza porque debe llevar el pan a su hogar.
Mientras la miseria lo abate y lo consume una enfermedad.
El docente deja la vida, arriesgándose para enseñar
que la patria se engrandece cuando todos son tratados por igual.
Las campañas políticas a la orden del día, votos quieren recaudar
Por prometer sueldos dignos ¡cuentos escuchados ya!
Existen casas de latas a la margen de la gran ciudad
donde aterrizan aviones, con embajadores del fondo monetario Nacional.
Que se suben a sus limousine dirigiéndose a un almuerzo presidencial.
Mientras en el mundo de “cartones?; se toma mate cocido y pan.
Entonces yo me cuestiono y le pregunto a la sociedad
¿Queremos seguir siendo engañados, o queremos progresar?
Ya crecimos lo suficiente; aunque lo hicimos a nuestro pesar
el barquito de papel ya no lo tendremos más…
Solo nos quedan los sueños; que no nos deben arrebatar.
Las promesas se las lleva el tiempo ¡implacable! Por demás.
Si todos nos damos las manos aún Dios puede obrar
haciendo que abramos los ojos, para no dejarnos embaucar.
Autora: Libia Beatriz Carciofetti
Argentina