Y... me dejas.
Y me dejaste un largo pasatiempos,
escudriñar cada una de las razones,
del porque pusiste en nuestro nido,
un letrero bien grandote:
“Ausencia para siempre”.
Y como diría mi amigo Figuereo,
Palabra tras palabra:
“Secaras la tinta de un poeta”.
©Chemita65 10-06.